Divorcio

De acuerdo a la Ley N° 19.947, ley de matrimonio civil, en su de acuerdo a lo dispuesto por su art. 42, las causales de terminación del matrimonio son: a) Por la muerte de uno de los cónyuges; b) Por la muerte presunta, cumplidos que sean los plazos señalados en el artículo siguiente; c) Por sentencia firme de nulidad; d) Por sentencia firme de divorcio; y agregado por la ley N°20.377, por declaración de ausencia por desaparición forzada de personas, a solicitud expresa del cónyuge no desaparecido.

El divorcio es la disolución legal de un matrimonio, a solicitud de uno o de los dos cónyuges, cuando se dan las causas previstas por la ley. Sus efectos jurídicos son: a) Pone fin al matrimonio, y junto con esto a los derechos y obligaciones que este genera. b) Cesa la obligación de alimentos que tienen los cónyuges mutuamente. c) Cesan los derechos hereditarios que tienen los cónyuges mutuamente. d) No cambia la filiación de los hijos. e) Si el matrimonio se celebró bajo el régimen patrimonial de sociedad conyugal, está igualmente se extingue. e) Cambia el estado civil de los ex cónyuges de casado a divorciado.

En nuestra legislación actual existen dos tipos de divorcios:  a) divorcio sanción y b) divorcio remedio, pero en palabras simples: a) divorcio culposo y b) divorcio por cese de convivencia, que puede ser  de común acuerdo o unilateral.

Dependiendo del tipo de divorcio se deberá cumplir con ciertos requisitos: 1) Divorcio culposo:  que uno de los cónyuges haya incurrido en una violación grave de los deberes y obligaciones que les impone el matrimonio, o de los deberes y obligaciones para con los hijos, que torne intolerable la vida en común. 2) Divorcio por cese de la convivencia a) de mutuo acuerdo: i) Haber transcurrido a lo menos 1 año desde el cese de la convivencia. ii) Que los cónyuges se encuentren de acuerdo en cuanto a ponerle término al matrimonio y en cuanto a las materias que se deben regular en el acuerdo completo y suficiente. b) Divorcio por cese de la convivencia unilateral: Haber transcurrido a lo menos 3 años desde el cese de la convivencia.

Cabe recordar que el cese de la convivencia se refiere a la época en que los cónyuges han dejado de convivir en un hogar común, siendo uno de los requisitos necesarios para poder demandar de divorcio, este dependiendo de la época en que se haya celebrado el matrimonio, se podrá probar de las siguientes maneras: a) Matrimonios celebrados con anterioridad a noviembre de 2004, el cese de la convivencia se podrá probar a través de cualquier medio de prueba con excepción de la confesión de parte. b) Matrimonios celebrados con posterioridad a noviembre de 2004, el cese de la convivencia solo se podrá probar por: i) Acuerdo completo y suficiente que conste en escritura pública, o acta extendida y protocolizada ante notario, oficial de registro civil, o transacción aprobada judicialmente. ii) Por notificación de la demanda que tenga por objeto regular las relaciones mutuas de los cónyuges, así como las de estos con sus hijos. iii) Cuando uno de los cónyuges haya manifestado su voluntad de poner término al matrimonio, a través de alguno de los documentos señalados por el artículo 22 de la nueva Ley de Matrimonio Civil.

Los plazos para poder demandar o solicitar el divorcio van a depender del tipo de divorcio que se vaya a demandar o solicitar, y que estos comienzan a computarse desde el cese de la convivencia, así: a) Si el divorcio es de mutuo acuerdo, el plazo para solicitarlo es de un año contado desde el cese de la convivencia. b) Si el divorcio es unilateral, el plazo para demandar será de 3 años contados desde el cese de la convivencia.

La ley ha dispuesto el divorcio culposo el cual para su procedencia necesita que uno de los cónyuges haya incurrido en una violación grave de los deberes y obligaciones que les impone el matrimonio, o de los deberes y obligaciones para con los hijos, que torne intolerable la vida en común. Así el artículo 54 inciso 2° de la Ley de Matrimonio Civil establece como ejemplo para estos casos los siguientes, que por lo demás contemplan prácticamente todas las situaciones posibles: 1.- Atentado contra la vida o malos tratamientos graves contra la integridad física o psíquica del cónyuge o de alguno de los hijos; 2.- Transgresión grave y reiterada de los deberes de convivencia, socorro y fidelidad propios del matrimonio. El abandono continuo o reiterado del hogar común, es una forma de transgresión grave de los deberes del matrimonio; 3.- Condena ejecutoriada por la comisión de alguno de los crímenes o simples delitos contra el orden de las familias y contra la moralidad pública, o contra las personas, previstos en el Libro II, Títulos VII y VIII, del Código Penal, que involucre una grave ruptura de la armonía conyugal; 4.- Conducta homosexual; 5.- Alcoholismo o drogadicción que constituya un impedimento grave para la convivencia armoniosa entre los cónyuges o entre éstos y los hijos, y 6.-    Tentativa para prostituir al otro cónyuge o a los hijos. (Podrían caber otras situaciones siempre que estas hagan imposible la vida en común de los cónyuges)

En relación al divorcio de mutuo acuerdo es una de las formas más beneficiosa desde todo punto de vista, ya que es el que trae menos consecuencias emocionales para los ex cónyuges, y también supone una terminación más o menos pacífica del matrimonio, así como de todas las consecuencias jurídicas patrimoniales que de él emanan. Recordar que procede siempre y cuando exista acuerdo de los cónyuges acerca de ciertos puntos, el primero y más importante es el de poner fin al matrimonio, pero también se tienen que regular los temas relacionados a las prestaciones económicas entre los cónyuges, el cuidado personal de los hijos, la relación directa y regular respecto de los hijos, los alimentos de los hijos comunes, y por último las controversias que se puedan dar sobre la compensación económica. Para que el tribunal de familia acepte la solicitud de divorcio de mutuo acuerdo debe haber transcurrido a lo menos un año de cese de la convivencia.

Cuando existen hijos de por medio, los cónyuges deben estar de acuerdo respecto a los siguientes temas relacionados a los hijos comunes: a) Cuidado personal: Se refiere a cuál de los dos cónyuges quedará al cuidado de él o los hijos, puede ser cualquiera de los dos, o en algunos casos muy particulares el cuidado personal puede ser compartido. b) Relación directa y regular: por contrapartida del cuidado personal, esta dice relación con el derecho que tiene el cónyuge que no quedó al cuidado de él o los hijos, de visitar a su hijo, y de pasar tiempo con él. c) Alimentos: Este punto dice relación con la pensión alimenticia que deberá aportar el cónyuge que no quedó al cuidado de los hijos, a aquel que si lo quedo. Si los hijos son mayores de edad no se hace necesario regular estas materias. Todo se estampa en un acuerdo completo y suficiente que es un documento a través del cual los cónyuges regularán todas las materias referentes a las relaciones mutuas de los cónyuges, así como también las materias vinculadas al régimen patrimonial y a los hijos.

Si no existen hijos en común, estos deberán estar de acuerdo en aquellas materias relacionadas al régimen patrimonial que hayan adoptado, así como también de la compensación económica, en caso de que esta procediere.

Nuestro equipo jurídico proporcionará los dos abogados (uno por cada cónyuge), necesarios para este divorcio. En cuanto a los plazos, se debe señalar que al existir acuerdo se reduce considerablemente la duración de del juicio, y por lo general este se resuelve en una única audiencia, que en la actualidad se está fijando entre 3 y 6 semanas después de presentada la solicitud. En estos días todo queda en manos de tribunales debido al covid-19.

El divorcio unilateral es otra de las formas de divorcio que contempla la Ley de Matrimonio Civil, que para su procedencia necesita la voluntad de uno de los cónyuges, además del transcurso de un plazo de 3 años que se contará desde el cese de la convivencia.  El tema principal de lo que se discutirá en el juicio es en primer lugar el cese de la convivencia, hecho que podrá ser controvertido por el cónyuge que no desea divorciarse, y en segundo lugar el transcurso de 3 años ininterrumpidos (sin reanudación de la vida en común) contados desde el cese efectivo de la convivencia. Por lo demás también serán discutidos como temas anexos en este juicio, aquellos que dicen relación con el régimen patrimonial pactado por los cónyuges, la compensación económica, y todos aquellos relacionados con los hijos comunes.

En cuanto a los costos, el único costo del juicio mismo serán los honorarios del abogado que le represente, y los demás dirán relación con eventuales medios probatorios que se deban procurar, así como la inscripción de la sentencia. Los plazos son relativos pues involucra notificar al otro cónyuge la demanda de divorcio. Efectuada la notificación también estará de por medio la eventualidad de que el cónyuge demandado llegue a las audiencias, las cuales serán suspendidas ante su incomparecencia.

Si uno de los cónyuges vive en el extranjero, se debe considerar, si el matrimonio fue en Chile, así son válidas las formas de divorcio mencionadas. El cónyuge que vive en el extranjero deberá otorgar un mandato judicial a un abogado, para este lo represente plenamente en sus derechos, esto sólo será aplicable en aquellos casos de divorcio de mutuo acuerdo, esto puesto que, si el divorcio es unilateral o culposo, no se podrá demandar, ya que el tribunal competente para conocer de esta demanda será el del domicilio del cónyuge demandado.